
La Feria de cali – El carnaval elevó la energía a 20.000 voltios
No fue un cuento de hadas ni una película de ficción. No más fue salir al paso del carnaval de Cali para que los caleños se sintieran metidos en un gigantesco túnel del tiempo donde la alegría, la rumba, las comparsas y las sonrisas de las candidatas al Reinado de la Caña de Azúcar elevaron ayer la energía ferial a 20.000 voltios.
No hubo efectos especiales, pero sí mucha creatividad de quienes forman parte de nuestra cultura popular, que organizaron un ‘viaje’ lleno de historia que comenzó en los tiempos de la conquista, siguió con la lucha indígena, la época colonial, los mitos y leyendas y terminó con la Cali rumbera, alegre y abierta de hoy día.
Y en medio de todo ese jolgorio elaborado con mucho esfuerzo, no faltaron el saludo y los besos de las quince candidatas que pugnan por el cetro de la más bella de la Caña de Azúcar.
Hasta ellas se sintieron emocionadas, no sólo por participar en el carnaval sino por haber sentido de cerca el calor de un pueblo que les dio la bienvenida.
El público, que desde muy temprano tomó puesto a lado y lado del recorrido, disfrutó del espectáculo, que había comenzado con el desfile de autos clásicos y dio paso a una fuente de alegría y civismo, que no pudo ni siquiera opacar la ligera llovizna que amenazó con aguar la fiesta.