La merenguera Melina León matiza su nerviosismo frente a las cámaras
Melina León se dejó arropar por la vulnerabilidad para matizar su nerviosismo al enfrentar por primera vez las cámaras en su debut como actriz para la cinta "Open 24 Hours: Confesiones de un taxista".

La mañana de ayer, lunes, trajo consigo el inicio de las tomas de la cantante que encarna a “Lisandra”, una mujer maltratada física y emocionalmente por su marido. En la trama, la protagonista contará estas vivencias a un taxista, personaje realizado por el actor René Monclova.
En una residencia en Río Piedras, la intérprete de “Mujeres liberadas” debió desatar su vulnerabilidad para poder anular los nervios que intentaban dominarla en su primer día de grabación.
Las tomas responden a una serie de flashbacks que se presentarán mientras “Lisandra” y el taxista conversan sobre sus experiencias en el matrimonio, por lo que las escenas de la vocalista contenían fuertes visuales de maltrato físico.
“Estaba ansiosa porque es la primera oportunidad que tengo de hacer actuación y más aún porque es un papel dramático que requiere que se haga bien natural. Es una responsabilidad bien grande, tengo que hacerlo bien porque debe quedar creíble… quiero que la mujer se vea identificada para que se dé cuenta que hay muchas cosas que se pueden hacer para hallar la solución”, destaca la artista durante una pausa en el rodaje.
Melina León se sumergió en una cama para una de las tomas que se captó du-rante la mañana de ayer, mientras entrelazaba su actuación con las instrucciones que le dictaba el director Vicente Castro.
“Vicente me facilita mucho el trabajo. En la toma de llorar, cuando hay mucha gente, se hace bien difícil. Si no logro entrar en personaje él me ayuda mucho, en una parte hasta me jamaqueó y me hizo entrar en el papel diciéndome palabras bien horribles como si fuera quien me maltrata”, precisa.
“Soy bien sensible, así que no se me hacen tan difíciles las escenas de dolor, y sé que lo que hago no es algo ficticio. Trabajo de cerca a la gente y muchas de las mujeres que se me acercan me hablan de sus problemas”, añade.
Vicente Castro destaca que es sencillo lidiar con talento nuevo, aún cuando la naturaleza de un personaje como éste requiera un trabajo de mayor delicadeza.
“Trabajar con Melina ha sido excelente. Es que cuando la vulnerabilidad está a flor de piel sale con facilidad, y ella es muy sensible. Me gusta trabajar con actores de poca experiencia porque como director tienes la oportunidad de meterte en su mundo, que es nuevo porque nunca han actuado”, dice.
“En el mundo de un actor nuevo no existen restricciones, puedo hacer que ellos traigan a la pantalla emociones vivas, no ensayadas, los puedo alimentar porque no tienen recursos técnicos”, detalla.
Melina León asegura que, en las pocas horas que lleva como actriz, lo más difícil ha sido controlar la rapidez con la que dice sus líneas, pues ni siquiera la memorización la ha limitado.
“Creo que se me ha hecho fácil porque cuando se graban los vídeos es lo mismo, ya tengo esa práctica. Aquí lo difícil es que tienes que hablar y yo hablo demasiado rápido, entonces cuando estoy diciendo un línea ya estoy pensando en la próxima y al quererlo decir tan rápido se me traba la lengua”, destaca.
“La memorización la he trabajado haciéndolo en mis propias palabras y eso contribuye a que se vea más natural. Me acuerdo de todo y sé que cuando esté con René Monclova, me va a ayudar más porque es excelente actuando”, concluye la cantante.
“Open 24 Hours: Confesiones de un taxista” recoge tres historias contadas a un porteador público, entre ellas la protagonizada por Melina León. Asimismo, la película será la primera de una serie de tres, completadas con “Open 24 Hours: Sa-la de emergencia” y “Open 24 Hours: Historias de mo-tel”. La cinta es grabada en formato digital a un costo que ronda los $150 mil.