
Willie Colón y el Gran Combo en Lima
“Hay muchos factores por los que la salsa está pasando por su momento más crítico. Ya no existen los soneros de antes, las grabaciones son poquísimas, las ventas son bajísimas y ya nadie quiere apostar por la salsa. Se ha vuelto a los tiempos de antaño en que el salsero grababa en su propio estudio casero sus grabaciones”, se quejó Colón ante el periodismo peruano.
El género es otra víctima de la piratería fonográfica: “Por ejemplo, en Nueva York han bajado un 30% las ventas. Con el pasar de los años el cantante, el músico, irán desapareciendo de a poco”, lamentó el artista.
El legendario músico, quien revolucionó el género con el disco Siembra de 1978 al lado del panameño Rubén Blades (aunque ya desde 1967 brillaba al lado del “ídolo de ídolos” de los salseros, el puertorriqueño Héctor Lavoe), ha acaparado la mayor atención entre los participantes en el Festival Mundial de la Salsa.
Colón, nacido en Nueva York pero de sangre puertorriqueña, no descartó volver a grabar con Blades, su socio en clásicos como Pedro Navaja o Plástico.
“Me gustaría grabar nuevamente con él, porque nosotros tenemos una misma tendencia de hacer música para el pueblo, reflejando todo el aspecto sociopolítico, la vida cotidiana de las personas, todo lo que ocurre en Latinoamérica”, afirmó.