Amaury Gutierrez regresa con nueva Producción

El trovador cubano regresa con el que bien pudiera ser su mejor álbum. Su melosa y cálida voz acaricia cada uno de los 11 temas. Dime cualquier cosa, una rica rumba pasada por el filtro dosificante del pop, abre la producción.

El trovador cubano regresa con el que bien pudiera ser su mejor álbum. Su melosa y cálida voz acaricia cada uno de los 11 temas. Dime cualquier cosa, una rica rumba pasada por el filtro dosificante del pop, abre la producción. Yo no le creo a nadie, una hermosa balada teñida de flamenco, seduce con su base de guitarras y claves. Un hit seguro es Esa miradita, junto al cantautor mexicano Reyli Barba, amalgama de vallenato, cumbia, son y pop, una movida serenata a un amor masoquista pero inolvidable. Esta te enamora de a golpe, como un beso robado, con sus callejeros pregones semirrapeados y su pegajoso estribillo.

”¿Hasta cuándo te voy a mandar poemas y canciones/ si tú sólo me devolverás tremendas maldiciones?”, pregunta en uno de sus versos.

Editado en Estados Unidos, Colombia y España, el álbum cuenta con ricos matices musicales y una soberbia instrumentación. La voz de Gutiérrez se transforma, tornándose más áspera, para acoplarse a los arreglos de rock y jazz de Esperando por ti, para luego vestirse de terciopelo y dulzura en No me des la espalda, con un sonido más lounge e instrumental.

Gutiérrez, uno de los talentos afincados en el club Hoy Como Ayer, nos hace regresar enfermos de nostalgia, una y otra vez, a este acogedor punto de tertulias y bembés de la Pequeña Habana. Aunque el material es de primera y digno de una gran sala, rescata el feeling íntimo de los pequeños clubes íntimos. En ésta, su cuarta entrega discográfica, el artista cubano desnuda el alma y la voz, llenando un vacío a quienes anhelan propuestas musicales profundas e inspiradoras.

En Pedazos de mí colaboran los productores Lulo Pérez (coproductor de No es lo mismo, de Alejandro Sanz) y René Toledo (Cautivo, de Chayanne) y el arreglista colombiano Bernardo Ossa.

Introspectivas y románticas, estas baladas de Amaury calan el alma como balas perdidas y convierten aun a quienes no somos fanáticos devotos del artista, en nuevos seguidores.•

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