Pelea entre Criticos del Reggaeton dicen que es “decadente y vulgar”
Asus intérpretes se les escuchan frases como “nadie va a retratalte”, “ponte high” o “voy a desnudalte”. Sus entrevistas se reducen a hablar de las 500.000 copias

No hay consenso sobre dónde se originó. Para algunos es de Puerto Rico, mientras otros aseguran que es de República Dominicana y Panamá. De cualquier manera, es un género que deriva del reggae, proveniente de Jamaica. Aunque se comenzó a escuchar a principios de los años 90, el fuerte contenido de sus letras y la naturaleza de su lenguaje lo hicieron un ritmo clandestino.
El primer compacto que se pudo vender comercialmente fue Playero 37, donde comenzaron cantando Daddy Yankee, O.G. Black y Master Joe, entre otros.
Pero el problema no es que sea un ritmo exitoso o que sus intérpretes se vistan como delincuentes juveniles. El asunto es que sus letras suelen ser de contenido sexual explícito, ponderan el machismo, denigran de la mujer y exaltan la virilidad masculina.
En Colombia la polémica ya llegó a las páginas editoriales del diario El Tiempo, el más importante del país. El crítico Oscar Acevedo calificó al reguetón de “vulgar y decadente”: “Éste fenómeno supuestamente musical —lo único musical es un monótono ritmo de batería— es, en el fondo, una muestra de pobreza creativa que, apoyada por las multinacionales que graban y promueven a estos ‘artistas’, sólo busca un lucro masivo”, publicó Acevedo recientemente.
Y fue más allá en su acerba crítica. “Los videos de reguetón son idénticos y sus imágenes se reducen a mostrar un grupo de exitosos pandilleros en celo, próximos a devorar a su inocente presa, generalmente representada por una voluptuosa ‘gatita’ de minifalda, la de turno”, señaló Acevedo.
A pesar de ello, hay quienes lo defienden. Carlos Delgado, apoderado de varias bandas juveniles en Colombia, dice que a pesar de que algunos sectores conservadores consideran de mal gusto el llegar a emular posturas sexuales, nadie puede negar que el reguetón es, en cierto modo, un estilo musical descarado.
“Cuando el mambo se puso de moda en Estados Unidos, a principios de los años 50, algunos lo consideraron un baile diabólico”, indicó Delgado. “Hoy se estudia en las cátedras de música como uno de los géneros más importantes que aportó Cuba a la cultura occidental”.
Sus seguidores tienen sentimientos encontrados, porque así como son conscientes de que sus letras son vulgares y subidas de tono, vibran con los premios latinos que exaltan los reguetoneros de turno, además que contribuye a la formación de estereotipos y maneras de bailar, entre otras.
Como todas las modas, la del reguetón será pasajera, aunque no tiene cara de estar en vías de extinción. “Me inquieta que mis hijas vean a diario videos de reguetón”, concluye Acevedo. “Pero, como lo sabemos los papás, ésa es una pelea perdida, ya que los medios electrónicos seguirán inundados con esta pornomanía en cualquier horario, y los niños, enchufados, guardando en sus cabecitas esta incitación descontrolada”. TDM