Con rumba en la calle despidieron a cantante y compositor Sammy Ayala
su llegada a la plaza santurcina, el hijo del cantante, Carlos Luis Ayala pidió una bandera de Puerto Rico para colocarla sobre el ataúd junto a la bandera estadounidense que cubría el féretro desde que fue expuesto en capilla.

La procesión llegó desde la Placita de los Salseros, en Santurce, donde momentos antes se realizó un rumbón a eso de las 12:30 p.m. El tradicional Belén de Cortijo fue tocado y cantado por familiares amigos y admiradores, en un plenazo al que se integró una bailarina de bomba.
A su llegada a la plaza santurcina, el hijo del cantante, Carlos Luis Ayala pidió una bandera de Puerto Rico para colocarla sobre el ataúd junto a la bandera estadounidense que cubría el féretro desde que fue expuesto en capilla.
Para los deudos, amigos y seguidores de Ayala, el día comenzó al ritmo de un belén ancestral en la comunidad de Trastalleres, que se despidió hoy de uno de sus hijos predilectos.
“El barrio Trastalleres te dice gracias… belén belén este es el último belén”, interpretaba Norma Salazar acompañada de los Hijos Agüeybaná dirigido por Otoquí Reyes, frente al coche fúnebre que transportaba el cuerpo de uno de los primeros integrantes del Cortijo y su combo.
Los actos fúnebres iniciaron en esta comunidad santurcina al son de un rumbón callejero tal y como Ayala lo realizó con figuras de la música como sus compadres Rafael Cortijo e Ismael “Maelo” Rivera, frente al Bar el Galeón de Santa Ana, antiguo Bar Pepitos.
Cientos de personas se conglomeraron frente al establecimiento y comenzaron a entonar las plenas y bombas que celebran la vida del músico que conoció el amor de su vida: su esposa y viuda Esther Rondón Alicea.
Una vez se abrió la puerta del coche, un aplauso resonó en la calle Comercio y su hija Lourdes besó el vehículo que transportaba el ataúd.
Entre las figuras que se han dado cita figuran Carmen Nydia Velázquez, Jesús Cepeda y Luis Atabal.