Gilberto Santa Rosa un El hombre detrás del artista

A pocas horas de ofrecer su concierto “Contraste” en el Centro de Bellas Artes de San Juan, a Gilberto Santa Rosa -no el artista, sino el ciudadano- le inquieta el estado general del país.

A pocas horas de ofrecer su concierto “Contraste” en el Centro de Bellas Artes de San Juan, a Gilberto Santa Rosa -no el artista, sino el ciudadano- le inquieta el estado general del país.

Inmerso en los preparativos de sus presentaciones, a efectuarse desde hoy jueves hasta el 2 de febrero, el salsero reflexiona sobre aquellas situaciones que le hacen perder su habitual sosiego.

¿Qué te preocupa?

-Todo lo que tiene que ver con la niñez. La salud, la educación, el maltrato, la pobreza extrema me parte el alma (suspira)… Y me preocupa igual la guerra absurda que se está librando (en Irak), el fanatismo de la gente en mi país con la bendita política. No necesitamos políticos, sino servidores públicos.

El vocalista es enfático al sentenciar que el futuro del país no recae meramente en los candidatos a puestos de poder, sino que es “una responsabilidad compartida” entre sus contemporáneos y los aspirantes.

“Queda gente buena y genuina en todos los partidos, pero también hay delincuentes. Por eso el pueblo tiene que tomar el poder que le da el voto”.

¿Has visto la campaña de “Vota o quédate calla’o”?

-Está buenísima. Sólo le faltaba poner “Vota inteligentemente”. Te repito, necesitamos servidores públicos que adelanten a la causa del país. Ya los políticos son artistas, de momento los ves en la pantalla, en el periódico, y eso se torna más importante que la toma de decisiones responsables. El pueblo tiene que entender que no puede votar por un candidato simpático porque te salude o porque lo veas en un concierto, eso no es.

¿Orientas a tus hijos sobre cómo votar?

-Mis hijos (Miredys, Gilberto Joel, Javier y Omar) son adultos jóvenes y nosotros conversamos de ello de vez en cuando. Trato de inculcarles que sean críticos, que miren bien y que juzguen… (pausa) Juzgar no es castigar con un voto, es analizar qué está pasando aquí. Tenemos un gran país con espacio para mejorarlo. Es un país con talento, con recursos, y es hora de meterle mano de verdad.

Su “contraste”

Gilberto Santa Rosa llega cargado de energías luego de tomarse un descanso en la Navidad. Buscó los escenarios de Miami y Aruba, en los que además de varios guisos también pudo despejarse.

“Esa vaina (el concierto) son las dos horas en las que me divierto tanto, que no quiero que se acaben. Mi compadre (Luisito) Vigoreaux dice que mis conciertos son muy largos, pero cuando tienes un público receptivo, pues sales de ahí contentísimo”, explica “El Caballero de la Salsa”, quien con sus más de 30 años de carrera ha aprendido a manejar las tensiones propias de este tipo de evento.

“Ahora llego con tranquilidad. El Bellas Artes pasado fue espectacular. Un día decidí salir a mi casa el día del estreno. Allá tuve un contratiempo y había tapón. Pensaba que todos tenían que estar desfigurados allá. Llegué 20 minutos antes de salir a escena y eso, con los años, lejos de drenarme, me encanta. Es imposible aburrirte”, comenta.

¿Te preparas diferente para este concierto?

-No. Lo que es diferente son los elementos que se incorporan. Pero mi responsabilidad como cantante se limita a prepararme bien y descansar lo más que pueda para que la voz suene como tiene que ser… y aprenderme lo que tenga que aprenderme.

¿Alguna coreografía especial?

-Aunque yo bailaba, daba saltos y me sentía como Chayanne, a medida que ha pasado el tiempo, me he puesto un poco vago. (El coreógrafo) Tito Ortos me reclama, me reprocha y me regaña. Pero la verdad es que me disfruto mucho este tipo de presentación de concierto y teatro. Estoy muy pendiente (a lo que ocurre en el espectáculo) porque este tipo de show te da pie a que pasen muchas cosas tiernas y simpáticas. Recuerdo que una pareja empezó a bailar frente a todos, bien concentrados, en su mundo. Al final le aplaudieron más a ellos que a mí. Hemos casado y reconciliado gente en los shows. Me gusta estar bien pendiente al público y a los compañeros artistas para hacerles maldades.

¿Cómo afloran las ideas para hacer un show diferente?

-Salen de muchos lugares. Edgardo Huertas me está ayudando con el libreto. Participo mucho de lo que pasa en las reuniones, pero decir que lo hago sólo es mentir. Reciclo ideas… ves algo en otro sitio y haces una versión tuya. Estoy loco por hacer un show que se llamará “Reciclando”, será de todas esas ideas que realicé y no he repetido.

¿Experimentarás otro cambio de imagen?

-(Quitarme el bigote y dejarme) la sombra de la barba se hizo con toda la premeditación y alevosía posible (ríe). Para mí es muy fácil dejarme crecer la barba por dos días, pero no más porque tengo muchas canas. Lo tengo que aceptar. Pero para Bellas Artes voy clean.

O sea, el look que llaman urbano no te gusta…

-Todo lo que no tiene clasificación es urbano. No soy amante de lo urbano, soy tradicional y conservador. Nosotros los feos no podemos ofender dos veces, así que sé lo que no me queda bien. Mira, tengo al menor de mis hijos (Omar), que es un dibujo, le tiras una toalla por encima y se ve bien. Yo no me acomodo a la moda, prefiero la ropa formal a la casual. Con juntas y trajes me siento bien, me da seguridad.

El artista confiesa que no se mide la ropa que compra, “a menos que sea para trabajar”.

“El día que me queden unas mangas largas y un ruedo largo o corto no me esperen. Pidan el dinero en la boletería, porque no llego al show”, dijo más serio que en broma.

Por esta práctica de no probarse las piezas también ha tenido contratiempos.

“Una sola vez en mi vida me puse unos zapatos que me apretaban, todo por no medírmelos antes. Quiero ver el tape de eso, para verificar si se me salían las lágrimas, porque yo lloraba por quitármelos”, añadió.

¿Tienes cuenta en Facebook?

-Estoy bien atrás. Tengo una página, alguien abrió una en my space para mí, pero quiero dejar claro que no fui yo, pues después me insultan porque no contesto. En donde sí contesto es en www.gilbertosantarosa.com, ahí sí me pueden escribir.

¿Tienes iPod?

-No estoy tan atrás, sí tengo.

¿Qué tienes allí?

-Hay de todo… ecléctico. Puedo tener algo muy moderno, como Camila, pero también clásicos de Sinatra. También puedes encontrar El Gran Combo de Puerto Rico, NG², Ednita… Tengo mucha música americana, Barbra Streisand, Sammy Davis, Jr…. ¡Ah! Y Alicia Keys, que me gusta. Ahora, no encontrarás a una Beyoncé, por ejemplo

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