Inmersiones en hielo: riesgos, recomendaciones y beneficios, según experto

Esta es una práctica que se ha vuelto tendencia. Aquí le contamos sus beneficios y riesgos.

El Dr. Mejía habló en Cómo Amaneció Medellín acerca de las inmersiones en hielo y por qué, pese a su popularidad, no son recomendables para todo el mundo y deben realizarse teniendo en cuenta determinados factores.

Indicó que es importante conocer sus efectos en el cuerpo, señalando el choque térmico como uno de los más importantes. De acuerdo a su intervención, los cambios de temperatura bruscos pueden elevar la presión arterial, además de aumentar el riesgo cardiovascular en personas con hipertensión, problemas cardíacos o mala circulación.

Además, la vasoconstricción repentina, es decir, el estrechamiento rápido y transitorio de los vasos sanguíneos, puede aumentar la probabilidad de calambres, lesiones musculares y, en casos extremos, generar hipotermias o arritmias si se excede el tiempo. El Dr. Mejía recalcó que los supuestos beneficios, como la recuperación, propiedades antiinflamatorias, y el cambio en los estados de ánimo, entre otros, tiene una evidencia limitada y depende de un protocolo supervisado.

¿Más riesgos o beneficios?

Sin embargo, señala enfáticamente que los riesgos relacionados con esta práctica son inmediatos y reales. La recomendación es clara: Si quisiera realizarlo recuerde hacerlo bajo supervisión médica, en sesiones cortas, con acompañamiento y nunca como un “remedio” universal. En caso de presentar alguna sintomatología anormal, acuda inmediatamente a un profesional de la salud.

El Dr. Mejía recalca: Si usted quiere experimentar la inmersión en hielo por primera vez, hágalo con acompañamiento de un especialista. No es un juego, el choque de frío puede provocar mareo, vértigo o caída de presión y, sin supervisión, el riesgo sube. Con la supervisión de un especialista se controla el tiempo, la temperatura, se realizan revisiones de antecedentes médicos (corazón, presión, circulación) y brinda asistencia en caso de presentar malestar. El Dr. insiste en no intentarlo solo en casa “por curiosidad”.

Primera vez = guía profesional, ambiente seguro y detener al primer síntoma extraño.

La supervisión médica es la clave

Finalmente, el Dr. Mejía aclaró en el espacio que, en contextos controlados, la inmersión en hielo puede usarse con fines relacionados al deporte, especialmente para reducir la percepción de dolor muscular y acelerar la recuperación entre sesiones. El frío intenso produce una descarga de noradrenalina que agudiza el estado de alerta y la claridad mental al salir.

Sin embargo recuerde: Esos efectos no están garantizados para todos y vienen con riesgos. Por eso insiste en que, incluso si usted busca esa opción como ayuda física o mental, es mejor hacerlo asesorado por alguien especializado, con tiempos medidos y suspendiendo inmediatamente perciba mareo, vértigo o incomodidad.

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