
Por qué a Willie Colón le dicen “el malo”: el apodo se originó en su juventud
Su apodo se originó a muy temprana edad y tiene que ver con la rebelión que propuso con la salsa brava.
En la mañana de este sábado, 21 de febrero, se confirmó la noticia de la muerte de Willie Colón, un legendario músico neoyorquino de origen puertorriqueño que se convirtió en uno de los grandes íconos y referentes de la salsa. Nació el 28 de abril en el popular sector de El Bronx en Nueva York, Estados Unidos. Desde niño encontró fascinación por la música y por los instrumentos de viento. Fue el trombón que lo conquistó y lo llevó a aprender a interpretarlo.
Willie Colón debutó en la música cuando apenas tenía 17 años, su primer álbum se tituló ‘El Malo’, bajo el sello de Fania Records. Este álbum marcó un hito en su carrera luego de conformar una de las más grandes y exitosas duplas, no solo de la salsa, sino de la música latina al lado de Héctor Lavoe.
Gracias a su estilo y a su forma de interpretar el trombón, Willie Colón popularizó la salsa brava a finales de la década de los 60.
Su primer álbum, ‘El Malo’, que además coincidió con el título de una canción y con su podo, fue determinante para que iniciara una época dorada en la salsa. No solo fue trombonista sino también productor, director musical, arreglista y cantante. Para muchos, es uno de los artistas más completos e influyentes del género.
¿Por qué a Willie Colón lo llamaron ‘El Malo’?
La historia del apodo de Willie Colón tiene que ver con una combinación entre su realidad familiar y en las calles de Nueva York como una ingeniosa estrategia que buscaba posicionar su primer álbum musical.
Básicamente, el ‘malo’ nace por la actitud ruda que el cantante tuvo que tomar desde niño luego de crecer sin su padre y tener que convertirse en el protector de su madre, su abuela y su hermana. En medio de un entorno hostil como las calles del Bronx en Nueva York, Colón se adaptó a su realidad y fue conocido por su rebeldía, su fuerte carácter y por sus capacidades para innovar y hacer críticas sociales.
Sus portadas con Héctor Lavoe se popularizaron tanto que su apodo se convirtió en una marca, en una referencia y en una cualidad que le dio todo su éxito.