Lu Da Silva confesó por qué se retiró de la música tras componer éxito del reguetón: “Me hundí durísimo”
En un nuevo episodio de Entre Valientes pudimos conocer la impactante historia de la comediante conocida como Lu Da Silva, integrante de ‘Impresentables’
En un nuevo episodio de la nueva temporada de Entre Valientes con Adriana Bustos, pudimos conocer la impactante e inspiradora historia de la comediante Luisa María Ospina, mejor conocida en el mundo artístico como ‘La Garota Nea’ o Lu Da Silva, quien además es integrante del exitoso programa ‘Impresentables’ de LOS40 Colombia.
Esta talentosa comediante nació en el seno de un hogar conformado por una madre cabeza de familia y sus dos hermanos. Creció con sus abuelos en Yarumal, Antioquia, luego de que su madre tuviera que viajar al departamento de Vichada por cuestiones de trabajo. Luisa califica su crianza como ‘caótica’ ya que tuvo que convivir entre dos familias.
Durante su niñez se hizo amiga de una pequeña llamada Valentina, sin embargo, ella fue adoptada por una pareja extranjera y le dejó un vacío tan grande que, luego de muchos años después, su anhelo es poder reencontrarse o saber de qué aconteció con ella.
En medio de su difícil niñez, Luisa tuvo una gran fascinación por la música, se dio cuenta que tenía talento para componer, tanto así que sus conocidos le dijeron que debía colocarse un nombre artístico, fue entonces cuando se sumergió en el género urbano hasta el punto de componer canciones para grandes artistas, aunque tuvo una experiencia muy desagradable.
“Yo compuse una canción para un estudio y el estudio nunca me dio autoría y se le dio al artista. Él la canta, pero creo que ni siquiera sabe, la culta fue del estudio. Yo abandoné la música porque me sentí muy frustrada, cuando salió la canción fue un golpe, de hecho, una de las cosas que yo les dije a los del estudio fue: tómenla, si yo compuse esa, puedo componer otras. Yo no creía mucho en mí, yo tenía el síndrome del impostor y me hundí durísimo, caí en depresión”, dijo Lu Da Silva.
Posteriormente, Lu Da Silva trabajó en un call center donde realmente no se sentía a gusto. En ese momento llegó a su vida la comedia. Trabajó en un bar en Medellín después de laborar en el call center, le tocaba animar karaokes. Recibió unas boletas para llenar un show de comedia e invitó a sus amigos del colegio.
Se volvió amiga de los comediantes que le habían entregado las boletas, así que ella decidió aprender a contar historias, incluso dolorosas, con humor y con mucha personalidad.