Difícil encontrar diversidad en este género musical de moda, aunque algunos de sus exponentes son mejores que otros<p>
Que el reggaetón se desarrolle esencialmente sobre la base de un mismo beat y que sus intenciones artísticas sean cuando menos dudosas no ha evitado que se convierta en el género musical latino más arrollador del que se tenga memoria en mucho tiempo. Y si la monotonía de su ritmo le ha dado derecho a sus detractores para decir que la moda no podrá durar demasiado, La invasión de reggaetón-Parte II, que se llevó a cabo el viernes en el Anfiteatro Gibson, dejó en claro que el negocio sigue viento en popa, ya que el concierto que presentó a nueve representantes del género contó con una masiva asistencia de un público que, además, no era mayoritariamente puertorriqueño, sino salvadoreño y mexicano, como se pudo saber debido a las constantes arengas de tinte nacionalista que los raperos boricuas provocaban desde la tarima. <p>